El riesgo de gastar lo que no tenemos: porqué la caja fiscal es importante 

Decir que la caja fiscal no importa es como decir que a un conductor no le importa el nivel de aceite de su motor mientras el auto siga avanzando. El exministro Marcel intentó minimizar el déficit fiscal, pero la historia (y la economía) demuestran que cuando un Estado descuida sus ahorros, los que terminan pagando la cuenta son los ciudadanos a través de más inflación e impuestos.

El error de base: No hay gasto social sin ahorro

Marcel se equivoca al separar el “beneficio social” de la “caja fiscal”. No son cosas distintas. La caja fiscal es la que garantiza que los bonos, las pensiones y la salud se puedan pagar hoy, mañana y el próximo año.

Si el Estado gasta de forma irresponsable hoy alegando que “a nadie le importa la caja”, lo que está haciendo es hipotecar las ayudas del futuro. Sin una billetera ordenada, el Estado pierde su capacidad de reaccionar cuando las cosas se ponen feas.

La trampa de la deuda “invisible”

Cuando un ministro dice que la caja no importa, lo que realmente está diciendo es que se va a endeudar más. Y ojo aquí: la deuda pública no es gratis.

  • Cada dólar que el Estado pide prestado para tapar el hoyo de la caja viene con intereses.
  • Esos intereses se pagan con tus impuestos.
  • Al final del día, el desorden fiscal de hoy es menos plata para hospitales o comisarías mañana.

 

El ejemplo de los vecinos

No hay que ir muy lejos para ver qué pasa cuando un gobierno decide que la “caja fiscal” no es prioridad. Países vecinos que ignoraron el orden de sus cuentas terminaron con inflaciones descontroladas que destruyeron el poder adquisitivo de su gente. La disciplina fiscal de Chile no ha sido un “capricho”, ha sido nuestro escudo contra la pobreza extrema.

Para rematar…

Al final, la “caja” es la confianza. Si el Estado no tiene sus cuentas claras, los inversionistas se van, el dólar sube y los precios en el supermercado también. Por eso, decirle a la gente que la caja fiscal no importa es, básicamente, pedirle que no mire cómo se está administrando el dinero que con tanto esfuerzo aporta cada chileno.