
Codelco: Nuevos directores asumen con mandato de transparencia y rescate productivo
La estatal enfrenta el desafío de revertir una producción en mínimos históricos mientras lidia con auditorías que revelan irregularidades financieras. La nueva mesa directiva deberá abrir la “caja negra” de los costos para devolver certezas al país.
La principal minera de Chile, Codelco, inicia una etapa de definiciones críticas. En paralelo a la designación de los nuevos integrantes de su directorio, el Ministerio de Economía ha delineado una hoja de ruta centrada en la probidad y la eficiencia. El anuncio llega tras conocerse informes preliminares de auditoría que han encendido las alarmas por costos inflados en proyectos estructurales.
Desafío 1: Transparencia total ante irregularidades
La nueva mesa directiva no solo llega a administrar, sino a investigar. El mandato es claro: esclarecer las anomalías detectadas en la ejecución presupuestaria de los últimos años. Se ha instruido a los nuevos directores la realización de una auditoría externa que permita determinar responsabilidades detrás del abultamiento de costos en contratos clave.
Al respecto, el ministro de Economía, Daniel Mas, fue enfático:
“Actuaremos con responsabilidad y transparencia. Los nuevos directores asumirán con un mandato especial de investigación para esclarecer los hechos y entregar certezas a los chilenos”.
Desafío 2: Recuperar los niveles de producción
Más allá de la crisis de probidad, Codelco debe resolver su crisis operativa. La estatal ha reportado una caída sostenida en la producción, informando cifras para el cierre de 2025 que generan dudas en el mercado. El nuevo directorio tiene la misión de:
- Optimizar la puesta en marcha de los proyectos estructurales (Chuquicamata Subterránea, El Teniente).
- Garantizar que cada dólar invertido se traduzca efectivamente en toneladas de cobre fino.
- Terminar con la cultura de los sobrecostos que hoy lastra la competitividad de la compañía.
El fin de la discrecionalidad
Para Econoticias, el éxito de esta gestión dependerá de su capacidad para separar la gestión técnica del ruido administrativo. La estatal ya no tiene margen para ineficiencias: recuperar la producción es vital para el Fisco, pero hacerlo con transparencia es un imperativo ético. La auditoría externa será la primera gran prueba de fuego para medir si este cambio de nombres implica un verdadero cambio de rumbo.