
El costo de la burocracia: Permisología frenó la creación de 30 mil empleos en Chile
No es solo un trámite, es una fuga de riqueza. Un reciente estudio de la Universidad San Sebastián revela que la “permisología” le arrebató a Chile US$ 2.200 millones en valor agregado. El exceso de burocracia heredado de la administración de Gabriel Boric no solo estancó proyectos, sino que impidió que 30.000 chilenos tuvieran un empleo formal y permanente, transformándose en el principal enemigo de la reactivación.
El impuesto invisible a la inversión
La permisología en Chile ha dejado de ser una medida de control para convertirse en un bloqueo sistémico. Según el análisis de la USS, el impacto negativo equivale al 1,1% del PIB, una cifra que explica por qué la economía chilena no logra despegar frente a sus competidores regionales.
Cada proyecto detenido por la discrecionalidad administrativa significa menos flujo de caja para el país y una señal de alerta para los inversionistas extranjeros, quienes ven en Chile un laberinto de timbres que no termina nunca.
30 mil familias sin empleo
El dato más doloroso es el impacto social. El freno a grandes proyectos de infraestructura y energía impidió la creación de 30.000 empleos directos. En un contexto donde el desempleo juvenil y femenino rompe récords, mantener proyectos “en el congelador” es un lujo que Chile no puede darse.
Estos no son empleos temporales; son puestos permanentes que podrían haber mitigado la crisis de informalidad que dejó el gobierno anterior. La burocracia estatal se ha vuelto, paradójicamente, el mayor generador de precariedad laboral.
El desafío del nuevo ciclo
El informe es una hoja de ruta para el gobierno de José Antonio Kast: sin una poda profunda a la permisología, no hay crecimiento posible. La modernización del Estado ya no es un debate académico, es una urgencia económica.
Recuperar esos US$ 2.200 millones implica simplificar procesos sin bajar estándares, devolviendo la certeza jurídica a un mercado que fue castigado por la indecisión política de los últimos cuatro años.
Para rematar…
La permisología es el rostro de un Estado que dejó de facilitar el progreso para convertirse en su principal obstáculo. El desafío de la nueva administración será demostrar que Chile puede volver a ser un país ágil y competitivo. ¿Será capaz el nuevo equipo económico de desmantelar este engranaje burocrático antes de que el país pierda otra década de desarrollo?