Luz verde a la minería del futuro: Comisión Ambiental aprueba millonario proyecto de tierras raras en Penco

Tras años de intenso debate técnico y social, la iniciativa que posiciona a la Región del Biobío en el mercado global de la electromovilidad recibió la aprobación de su Declaración de Impacto Ambiental.

En una jornada clave para el sector minero e industrial del país, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Biobío aprobó por unanimidad la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de tierras raras en Penco, denominado “Módulo Penco”. La decisión pone fin a años de tramitación, sucesivos retiros del sistema y un profundo debate en la zona respecto al desarrollo económico y la conservación del entorno.

La iniciativa, controlada por la empresa Aclara, contempla una inversión inicial estimada en cerca de US$ 130 millones y busca extraer elementos altamente cotizados a nivel internacional, como el neodimio y el praseodimio, componentes esenciales para la fabricación de imanes permanentes utilizados en motores de vehículos eléctricos y turbinas eólicas.

Un sello de sustentabilidad y empleo local

Durante la sesión de votación, los integrantes de la comisión respaldaron los informes técnicos que visaron las compensaciones y medidas de mitigación presentadas por la compañía. Entre los compromisos destacados por la firma se encuentra un proceso de extracción que no utilizará explosivos ni molienda, operando mediante un circuito cerrado que recicla el 95% del agua utilizada y el compromiso de reforestar con especies nativas las zonas intervenidas.

El impacto económico local se anticipa significativo: se proyecta la creación de más de 800 puestos de trabajo en su etapa peak de construcción y cerca de 300 empleos directos y estables durante la fase de operación, priorizando la contratación de mano de obra de la comuna de Penco y sus alrededores.

Inserción en el mercado global de electromovilidad

La aprobación del proyecto es mirada de cerca por los mercados internacionales de tecnología. Actualmente, la producción de tierras raras está fuertemente concentrada en China, por lo que la apertura de un yacimiento de arcillas iónicas en Chile representa una alternativa estratégica de suministro para los mercados de Europa y Norteamérica en plena transición energética.

Pese al visto bueno ambiental, agrupaciones ciudadanas y la administración comunal ya adelantaron que recurrirán a las instancias de reclamación correspondientes (como el Comité de Ministros o los Tribunales Ambientales) para intentar frenar la faena. Sin embargo, desde los gremios empresariales del Biobío valoraron el hito como una señal potente para la reactivación de la inversión privada y la diversificación de la matriz productiva regional.