
24.03.2026
Radiografía del ahorro en Chile: El 50% de la población no logra guardar dinero
A través de un reportaje de 24 Horas Central, se ha puesto de manifiesto la compleja situación financiera que atraviesan los hogares en el país. La realidad para los chilenos presenta un escenario desafiante de forma constante. Según datos de un estudio de Corpa, la capacidad de ahorro en el país muestra una brecha significativa, marcada por las obligaciones económicas diarias, el costo de la vida y la falta de instrumentos financieros de alta rentabilidad que motiven a los ciudadanos a invertir su excedente.
Los datos clave del ahorro en Chile
Cifras preocupantes sobre la salud financiera de los hogares:
- Incapacidad de ahorro: El 50% de los chilenos declara que no ahorra nada o casi nada.
- Ahorro sistemático: Solo uno de cada cinco personas con ingresos logra ahorrar de manera constante.
- Éxito financiero: Apenas un 10% de la población consigue ahorrar la mitad de su sueldo.
- Perfil del ahorrante: Los jóvenes tienden a ahorrar un poco más que otros grupos etarios, principalmente porque suelen tener una menor carga financiera, como la ausencia de hijos.
¿Cómo están guardando el dinero los chilenos?
A pesar de las dificultades, quienes logran separar una parte de sus ingresos utilizan diversos métodos, aunque no siempre los más eficientes según el Banco Central:
- Cuenta Vista: Es el método preferido por 1 de cada 4 ahorrantes.
- Fondos Mutuos: Solo un 6% utiliza este instrumento de inversión.
- Métodos tradicionales: Muchos aún optan por cuentas de ahorro tradicionales o, en casos más extremos, dinero en efectivo “bajo el colchón”.
Sugerencias para fomentar el ahorro en el hogar
- Organización digital (Excel o Apps): Llevar una planilla de gastos permite estructurar el presupuesto y visualizar exactamente cuánto dinero queda disponible para guardar.
- Educación temprana: Fomentar el hábito en los niños es fundamental. Utilizar herramientas simples como “cajitas de ahorro” o chanchitos de greda ayuda a que el ahorro se convierta en una práctica natural desde la infancia.
- Ahorro con propósito: Definir para qué se ahorra (emergencias, una casa propia, viajes o una mejor pensión) actúa como un incentivo psicológico para no gastar el dinero en “gustos” inmediatos.
- Automatización: Una técnica recomendada es separar el monto del ahorro apenas se recibe el sueldo, tratándolo como un “gasto obligatorio” más, en lugar de esperar a ver qué sobra a fin de mes.
- Buscar mejores instrumentos: Ante la baja rentabilidad de las cuentas vista, informarse sobre fondos mutuos o cuentas de ahorro con mejores tasas puede ayudar a que el dinero no pierda valor con el tiempo.